– Obligados por las circunstancias, los Juegos estarán marcados por la presencia fuerte de los deportes electrónicos, con todas las discusiones que estos despiertan.

El deporte electrónico es una actividad que a nivel mundial es cada vez más potente. Y nosotros decidimos vincularnos con ellos también desde el punto de vista científico. Hay determinados prejuicios relacionados con los juegos electrónicos que tenemos que romper, ya que tienen beneficios cognitivos, para el desarrollo intelectual y de los reflejos. Pero aún tienen algunos déficits desde el punto de vista del sedentarismo. Tenemos la expectativa de armar jornadas sobre este tema para ayudar a modificar esos hábitos; así como tienen sus beneficios, que tengan otros también a partir del cambio de esos hábitos.

– Y junto a los deportes electrónicos, los Juegos tendrán las actividades culturales.

Con relación a las actividades culturales, tenemos la expectativa de hacer un documento final. Esperemos que el contexto del Covid sea único e irrepetible en nuestras vidas, ojalá. En los Juegos va a haber canto, poesía o improvisación musical y se van a expresar muchas emociones; felices o poco felices, cada uno tiene su libertad de expresar sus emociones en este contexto. Y será algo positivo tener un documento sobre este año que todos estamos transitando, sufriendo.

– Y a propósito de los clubes, ¿con qué panorama se encontraron?

La gestión anterior tenía todos los recursos de la Subsecretaría puestos en los Juegos Bonaerenses y el resto de las áreas estaban descuidadas. Entre ellas, el sector de clubes era uno de los más abandonados, teníamos muy poca información y relevamientos cruzados. Es muy triste la realidad de los clubes. Dentro de eso, empezamos a vincularnos con los programas de Nación y subsidios; y nos articulamos muy fuerte con el área provincial de Persona Jurídica para resolver, sobre todo, la parte registral de los clubes, para que puedan acceder a los subsidios y al programa “Clubes en Obras”. Por otro lado, estamos planteando alguna estrategia de acompañamiento, de subsidios, e impulsamos la ley de Asociaciones Civiles.

– Más allá de la coyuntura, ¿cuáles serían los objetivos de fondo para esta gestión?

Tenemos como expectativa replantear las políticas deportivas hacia la salud, el desarrollo humano y la integración comunitaria. Son herramientas que pueden usarse transversalmente a través de los diferentes grupos etarios. El hecho de que la gente se vincule en el deporte, no por un objetivo de éxito deportivo, sino como un objetivo desde la salud y de mejorar su calidad de vida, puede generar mucha repercusión positiva a futuro, sobre todo en los jóvenes. La cultura del deporte disminuye muchos riesgos de enfermedades, mejora el desarrollo cognitivo, mejora la construcción física.

– Se busca fomentar estratégicamente la práctica deportiva.

Básicamente, nuestra estrategia es salir de acá con más gente haciendo deporte. Entendiendo la función, el rol biológico que tiene el deporte, y la importancia de hacerlo durante cada momento de la vida; que no sea un esparcimiento o con un objetivo de éxito económico. Es una herramienta importante para hacer una persona más plena.

– En esa línea se conformó un Comité Asesor en Ciencias del Deporte, con profesionales que llegan desde distintas áreas.

Sí, tenemos un equipo muy balanceado. Nuestra forma de ver la gestión pública es a través de la discusión de ideas, y también de vincularnos con otros sectores y definir política comunes. Hay muchos recursos en el Estado que a veces están desaprovechados porque diferentes sectores afectan el mismo recurso, a la misma política, y no están articuladas. Nosotros estamos intentando desarrollar un trabajo con el cual todo esté incluido dentro de un programa macro, y con eso ir articulándonos con el resto de los sectores de la administración pública y también las áreas legislativas.

– Y de nuevo, los clubes y la infraestructura juegan un lugar clave. ¿Cuál es el panorama en el interior de la provincia?

Nos fuimos vinculando con los municipios y nos fueron contando: hay una infraestructura heterogénea. Estamos armando un relevamiento para empezar a tener una imagen más clara de la infraestructura deportiva de la provincia y, sobre todo, poder articular y compartir infraestructura entre los municipios cercanos, y para nosotros poder definir nuestras políticas de desarrollo deportivo a través de los lugares que ya tengan infraestructura.

– Con las particularidades de una provincia extensa y diversa.

Hay muchas realidades. Definir políticas únicas desde la centralidad de La Plata a toda la provincia es muy difícil, entonces estamos viendo de segmentar las políticas. Nuestro objetivo macro como Subsecretaría de Deportes es que más gente haga deportes, y que sirva como herramienta de desarrollo humano, integración comunitaria y salud. Con esos tres objetivos macro nosotros vamos a ir vinculando nuestras políticas y vamos a ir impulsando las políticas que se vayan desarrollando.

– ¿Qué lugar ocupa en este esquema el deporte de alto rendimiento?

Históricamente estoy vinculado al alto rendimiento. El alto rendimiento no puede ser el fin de los chicos que practican deportes. Tiene que ser la consecuencia y tiene que tener un rol inspiracional para ampliar la base de la pirámide de gente que hace deporte. Si solo nos vinculamos al alto rendimiento desde el punto de vista del éxito, estamos generando mucha frustración en los que no llegan. Son muchos los que no llegan y no tienen que sentir una frustración, sino que tienen que sentir placer por haberlo hecho, haberlo intentado, o por haber practicado deporte, que es beneficioso para su salud.

– El deporte de alto rendimiento no es ajeno a las problemáticas vinculadas con el género, las masculinidades…

Hace poco estuvimos trabajando con la Defensoría del Pueblo la temática de masculinidades, que es muy interesante para abordar, porque a veces uno identifica determinados deportes con actitudes violentas, y tenemos que trabajar educativamente en el alto rendimiento para ir modificando ese tipo de actitudes. El deporte tiene la ventaja de que para todos hay un núcleo de beneficios que es claro, el deporte te hace una persona más integra y más sana. Entonces, mientras partamos de esa línea, podemos ir definiendo y modificando un montón de actitudes y problemáticas sociales; el rol biológico y social del deporte es independiente del género.

– ¿Cuál es la función de la Subsecretaría con relación a los protocolos sanitarios que permiten determinadas prácticas deportivas?

Los protocolos están armados por las federaciones. Nosotros nos vinculamos a requerimiento de la Jefatura de Gabinete y evaluamos si la actividad es de riesgo o no, y si es factible empezar a trabajar la apertura. La división de la provincia en fases es muy buena, en el sentido de que se pueden segmentar bien las actividades: aquellos que están en fase 5 tienen muchas posibilidades de hacer deporte. Y de a poco también fuimos incorporando algunas actividades para la fase 4. Somos una gestión del deporte, queremos impulsar el deporte, pero entendemos que la situación epidemiológica es la que manda y tenemos que evitar vincularnos negativamente. Lo importante es que la gente tome conciencia. Esto no se va a terminar de un día para el otro, tenemos que tomar determinados hábitos, conductas de distanciamiento, de cuidado interpersonal, de uso de mascarillas y demás, y quizá lo tengamos que utilizar por mucho tiempo. Si generamos conciencia, vamos a volver más rápido, vamos a ir llegando todos a fase 5.

*Nota realizada por la AGENCIA DIB, a cargo del periodista Gastón Luppi.